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Espartaco y la Tercera Guerra Servil.Gladiadores. Hombres de armas (V)

Posted by Arcana Mundi



Cuando Perugia capituló ante Octavio y los supervivientes fueron capturados, supuestamente se apresaron a nada más, y nada menos que 300 senadores y “equites” opositores y, en palabras de Suetonio:

"Los ofreció en los idus de marzo, en el altar del “Divus Iulius”, (Divino Julio) como sacrificios humanos”.

(Divus Augustus 15.1).

No mucho después, Octavio pasó a llamarse Augusto, Virgilio aseguró que el conocido emperador romano tuvo como glorioso antepasado al mítico y piadoso Eneas, que a su vez según parece ofreció igualmente sacrificios humanos en el funeral del joven príncipe Palas:

Entonces llegaron los cautivos, cuyas manos se había atado a la espalda para enviarlos como ofrendas a las sombras de los muertos y espolvorear la pira funeraria con la sangre de su sacrificio”.

(Virgilio, Eneida 11,81-84 West).

Históricamente fueron los etruscos, un pueblo regulado por una religión altamente ritualizada, quienes hicieron suya la costumbre pagana de sacrificar a los prisioneros de guerra a las “sombras” de sus propios guerreros caídos. Tito Livio dejó por escrito que en el 358 a.d.C se sacrificaron a 307 soldados romanos prisioneros en calidad de sacrificio humano en el foro de la ciudad etrusca de Tarquinii, (Tarquinia). Como acto de represalia Roma envió tres años después al Foro de la capital a 358 cautivos elegidos de entre las familias más nobles de Tarquinia. Tras azotarlos públicamente los prisioneros fueron decapitados (7.15.10, 19.2-3). Los tarquinienses pudieron haber sido asesinados con una función religiosa, pero al parecer este acto fue pura represalia. Una forma  de mensaje para el mundo.
Es muy probable que los gladiadores tuvieran su origen en aquellos holocaustos etruscos en honor de los muertos. A estos tempranos combatientes se los conocía en ocasiones como “bustuarii”, (hombres de funeral).  El cristiano africano Tertuliano, escribió alrededor del año 200 a.d.C describiendo los combates del anfiteatro como los más famosos, el espectáculo más popular de todos:

Los antiguos entendían que este tipo de espectáculos prestaban un servicio a los muertos. En la antigüedad se creía que las almas de los muertos se beneficiaban con la sangre humana, así que durante los rituales funerales se sacrificaron cautivos o esclavos poco productivos. Con el paso del tiempo este ritual fue ganando puntos como cruel espectáculo. Los que estaban destinados a morir en honor de los difuntos fueron instruidos en el arte del combate para así, el día señalado dieran un espectáculo más digno a los difuntos y a los vivos. Así encontraron los antiguos consuelo en la muerte”.

(Tertuliano, De spectaculis 12).


Un cierto número de frescos de tumbas y cerámicas pintadas del siglo cuarto antes de Cristo representan combates individuales de hombres convenientemente armados. Las fuentes literarias hacen referencia a combates en banquetes funerarios en tierras campanas, (por ejemplo, Estrabón 5.4.13, Ateneo 4.153f-154a). En estos combates los voluntarios de la élite campana luchaban entre sí por una serie de premios sólo hasta la primera sangre, por lo que no eran muy comunes los cadáveres. Los romanos se familiarizaron con los combates de gladiadores campanos a finales del siglo IV a.d.C.

Cualesquiera que fueran sus auténticos orígenes, la primera pelea de gladiadores tuvo lugar en Roma en el 264 antes de Cristo, año en que comenzó la primera guerra con Cartago. En el funeral de Decimus Iunius Brutus Scaeva sus dos hijos, Marco y Décimo Bruto, por primera vez exhibieron en el mercado llamado Foro Boario, tres peleas simultáneas de gladiadores. Puede haber sido un modesto intento para los estándares posteriores, pero al parecer fue un auténtico éxito, pues gran parte de la ciudad acudió a ver el espectáculo.
Las siguientes estadísticas muestran la rapidez con la idea tuvo éxito:

Fecha
Cantidad
Fuente
264 antes de Cristo
3 pares de gladiadores
Valerio Maximo 2.4.7
216 antes de Cristo
22 pares de gladiadores
Tito Livio 23.30.15
200 antes de Cristo
25 pares de gladiadores
Tito Livio 31.50.4
183 antes de Cristo
60 pares de gladiadores
Tito Livio 39.46.2
174 antes de Cristo
74 pares de gladiadores
Tito Livio 41.28.11

Todo comenzó como un acontecimiento excepcional. Ocasionalmente una familia aristocrática seleccionaba de entre los esclavos personales del fallecido a algunos de sus esclavos, y tras equiparlos improvisadamente combatían durante el funeral. Al tiempo todo eso cambió, la práctica fue ganando en sofisticación y ganando en profesionalidad, y claro, en público.
Inicialmente los duelos de gladiadores tuvieron lugar en cualquier espacio público del que dispusiese la ciudad del momento. No obstante durante la etapa Imperial los anfiteatros fueron los exclusivos espacios para los juegos, (“ludi”). El primer anfiteatro permanente no se edificó en Roma, sino en Pompeya en el año 70 antes de Cristo.  Esta notable estructura tenía un aforo de 20.000 plazas. Tras el anfiteatro domina la silueta del volcán Vesubio.
En el año 105 antes de Cristo, por vez primera los dos cónsules del año organizaron oficialmente un espectáculo de gladiadores. De hecho, uno de ellos, Publio Rutilio Rufo dio inicio a la práctica de emplear a entrenadores de gladiadores para instruir a los nuevos reclutas del ejército, (Valerio Maximo 2.3.2). Pronto se convirtió en costumbre los espectáculos de gladiadores, ya no sólo por los generales victoriosos, como una exaltación extra de sus triunfos, sino también para los “funcionarios” de todos los rangos. Obviamente tales espectáculos, aunque no en exclusiva, son herramientas políticos utilizadas por los aristócratas romanos para ganar apoyo popular. Por ejemplo, losfuncionarios” conocidos como ediles, trataron de atraer popularidad, organizando los “ludi honorarii, juegos vinculados y complementarios a actuaciones teatrales y circenses.

Sirva como ejemplo la iniciativa de un joven edil del año 65 antes de Cristo llamado Cayo Julio Cesar, que en la memoria de su difunto padre organizó un magnífico espectáculo de gladiadores. Sin embargo, en aquella fecha aún estaba fresca en la memoria colectiva romana la rebelión de Espartaco, así que los suspicaces senadores al conocer que la intención del ambicioso noble era reunir una numerosa tropa de combatientes, sacaron a la luz un proyecto de ley en el Senado que tras su aprobación limitó el número de gladiadores que los amos podían mantener en la ciudad de Roma. En consecuencia muchas menos parejas de lo planeado originalmente combatieron. César impertérrito supo que hacer para que el pueblo opinase que fue el Senado el que aguó  parcialmente la fiesta ya preparada. Aun así su disminuida tropa de gladiadores ascendía a 320 parejas, y cada cual estaba equipado con una armadura especial hecha de plata maciza… según Suetonio, claro (Suetonio. Divus lulius 10.2 ).
Fue a partir de las sucesivas oleadas de prisioneros de guerra que fueron instruidos como gladiadores cuando la profesión heredó sus bizarros equipos. Sobra decir que éstos era uno de los atractivos principales para el público.
Durante las brutales guerras de expansión del siglo II y I antes de Cristo Roma eliminó la mayoría de sus más serias amenazas inmediatas. Existió una extensa lista de combatientes extranjeros que sufrieron el destino de la esclavitud merced a la captura durante las operaciones militares. Se trataba de guerreros tribales, o soldados entrenados que pudieron destinarse a la arena con relativamente poca preparación. Se les permitió combatir con sus armas y sus tácticas nativas. Es cierto que muchos de aquellos hombres simplemente fueron  unos pobres cautivos conducidos a sus fin acompañado por los aullidos de la embrutecida chusma, pero eso no quita verdad al hecho de que una cantidad nada desdeñable de profesionales de la guerra fuera formando un estilo profesional particular a los “ludi”, especialmente cuando las luchas se hicieron más duras. Estos guerreros entrenados fueron primero italianos, sólo recordemos a los duros guerreros samnitas de pesadas y elaboradas armaduras de la Italia central. Poco después de eliminado el Samnio fueron apareciendo los guerreros galos, y al fin, durante la década de los setenta del siglo I antes de Cristo comenzaron a fluir lo tracios.

Una de las primeras referencias a la “rudis”, la tenemos en las filípicas de Cicerón. Este nombre latino lo recibía el arma ceremonial de madera que recibían los gladiadores al obtener su libertad. Equivalía a un gran honor, pues los cierto es que pocos sobrevivían a más de diez combates. Representaba el acceso a la ciudadanía romana, y si bien les permitía no tener que combatir, era común que siguieran haciéndolo rodeados ya de grandes honores. Podía ser también entregada por uno o varios discípulos como pago a las enseñanzas de un maestro, quien adquiría así su libertad y siendo el honor todavía mayor.
Floro criticó en su obra que una de las razones principales por las que la rebelión esclava tuvo lugar fue la excesiva cantidad de gladiadores perfectamente entrenados que había en la península italiana.
No fue sino hasta los primeros años del Principado cuando comenzó a surgir las muchas categorías de gladiadores a los que los aficionados al tema están familiarizados, a saber, gladiadores que se distinguían por el tipo de armas que llevaban, (ofensivas y defensivas) y su estilo de lucha. Así, cuando Espartaco fue gladiador, los “munera estaban todavía en proceso de convertirse en una forma prolífica de entretenimiento militar hiperespecializado. Los elaborados protocolos de entrenamiento combate de los “ludi” aún no habían cuajado.

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